Hace tiempo ya hablamos de la utilización del aloe vera como fungicida para prolongar la vida de frutas y hortalizas. Queremos volver a compartir otras investigaciones al respecto que certifican el poder que el aloe vera tiene para proteger alimentos.

Estas investigaciones no sólo son interesantes por el hecho de aportar al aloe vera unas propiedades que van allá del uso cosmético sino que plantean una oportunidad para los agricultores y distribuidores ya que se puede ampliar su radio de comercialización dado que el producto es menos vulnerable y su perdurabilidad será mayor. Además de aportarles el valor añadido de que es un producto natural que sustituye a los conservantes químicos.

El hecho es que existen diferentes estudios y de uno de ellos se extrae que la aplicación de gel de aloe vera “al 100% de pureza (diluido 1: 3 en agua destilada), además de mantener la calidad de la fruta, redujo el recuento de aerobios mesófilos, de mohos y levaduras en uva de mesa y cereza, atribuyendo dicha actividad a la presencia de compuestos activos que tienen un efecto en la germinación de los microorganismos”. Iguales resultados se han obtenido de un estudio realizado con mango al que recubren con una mezcla de quitosan, gel de aloe vera, extracto de canela y ajo evitando así “el desarrollo de la larva de la mosca”. Pero, además, “su aplicación en los cultivos permitiría aumentar la vida de anaquel hasta por 30 días, lo que significa que el mango no pierde sus propiedades naturales y se puede comercializar en lugares más alejados”.

De esta forma, se abre una posibilidad más para el aloe vera avalada científicamente.