Desde Asocialoe no nos cansamos de divulgar las excelencias del aloe vera ya que creemos que es esencial que la sociedad conozca todos los casos en los que esta planta milenaria puede ayudar a nuestro organismo. Esta vez hablamos de los ojos, varios estudios científicos han certificado que el uso del aloe vera puede paliar ciertas patologías oculares.
Al parecer, el aloe vera es interesante para la oftalmología por “sus propiedades humectantes” y un estudio determinó que es apropiado para paliar los síntomas del ojo seco. Siguiendo esta línea e interesados por los beneficios que el aloe vera puede aportar a la salud ocular se ha llevado a cabo un estudio científico realizado por el Instituto de Oftalmobiología Aplicada de la Universidad de Valladolid en colaboración con el departamento de Investigación y Desarrollo de Avizor SA que ha concluido que “el uso de aloe vera en el sistema de limpieza de las lentes de contacto con la intención de proteger el epitelio de la superficie ocular es adecuado”. Y es que “el uso de agentes conservantes y desinfectantes en soluciones de mantenimiento e hidratación de lentes de contacto no está exenta de riesgos, porque su toxicidad puede afectar las células de la superficie corneal y conjuntiva”. Agregando aloe vera a estas soluciones desinfectantes se garantiza una mayor protección del ojo “preservando así la viabilidad de las células del epitelio de la córnea contra el potencial de toxicidad a largo plazo causados por la exposición continua de la superficie ocular”.
Tratamiento contra un tumor ocular
Los beneficios del uso del aloe vera para patologías oculares va más allá de la sequedad, un estudio ha demostrado que es eficaz en el tratamiento contra la Neoplasia Escamosa de Superficie Ocular, el tumor más frecuente de la superficie ocular. Según se describe en la investigación “un tratamiento tres veces al día con gotas a base de aloe vera se le aplicó a una paciente mujer de 64 años con lesiones típicas de Neoplasia Escamosa de Superficie Ocular (OSSN) en su ojo izquierdo. La lesión remitió en un periodo de tres meses sin tratamiento colateral con otros tópicos locales y la paciente permaneció sin el tumor durante seis años posteriores al tratamiento”.
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